lunes, 2 de septiembre de 2013

JONÁS



Jonás nació, de Derfruta y Constantino, en un pueblo tan del interior que nadie había visto nunca el mar. Un tal Simplicio, que tenía un tío en La Habana, andaba diciendo que en el mar había mucha más agua que en la alberca local y todos se reían de él. 

El caso es que Mácula, la bruja del lugar, vaticinó un buen día que Jonás acabaría comido por un pez y todos lo tomaron a guasa. ¿Qué pescado podría haber tan grande? –decía Constantino en el bar de Saturo. Todos convenían en que eso era imposible y entrechocaban los vasos de vinazo barato. 

Pero, hete aquí que llegó para Jonás el sorteo de los quintos y le tocó en territorios de ultramar. Un hecho así jamás había ocurrido, o al menos los más viejos no tenían noticia de ello. Su tío Bertoldo, que tenía amistad con militares, hizo lo imposible por librarle, pues le entró la duda de que Simplicio no tuviera algo de razón. Por otro lado, don Pastor, el cura, leyó un día en misa una historia sobre un pez gigante que les recordó lo dicho por Mácula en su día.

Pero no hubo nada que hacer y Jonás pasó tres años de servicio sin novedad alguna. Eso sí, desde entonces Simplicio pasó de ser tonto oficial del pueblo a persona a quien todos confiaban sus problemas.

 
Jonás se licenció por fin, se fue a estudiar a la ciudad y volvió convertido en director de cine. Desapareció en pleno mar del Norte, rodando una adaptación de Moby Dick.

4 comentarios:

Yolanda dijo...

Amigo Antonio, no me canso de tus historias, retratas como nadie a los personajes y con tal facilidad que me marcho "verde de envidia".
Tienes mi admiración y aplauso.
Un abrazo.

almanaque dijo...

Tú tampoco eres manca, Yolanda. Hoy estuve por tu blog y te veo pletórica y en forma. Gracias por tu visita. Va a haber que sacar este "santoral" en papel algún día; mira a ver si conoces a algún editor...

Juan manuel S dijo...

Maestro Toribios, aunque privado de Internet por incompetencia de los instaladores, me las ingenio para no faltar a mi cita con tus historias. La de este Jonás es, como siempre, delirantemente buena.
Un saludo
Juan M

almanaque dijo...

Gran mérito tenéis, mi querido y digital amigo. Al tuétano de mi ser llega el esforzado interés de vuecencia por ir en pos de mi humilde pluma.