martes, 26 de marzo de 2013

RÓMULO



Rómulo era hijo único y quería dejar de serlo, pero sus padres, Alejo y Constancia, no estaban por ello. Constancia había sufrido mucho en el parto y Alejo no quería sacrificar los goces del tálamo en aras de la perpetuación de una especie hacia cuyas bondades sentía escepticismo. Ponían pues los esposos impedimentos a Natura en sus efusiones carnales y Rómulo crecía en la esperanza espuria de un advenimiento que no devenía en acto. 
 
Cada cumpleaños el infante solicitaba un hermanito por regalo. Lo mismo por Navidad y Reyes y otras efemérides y fiestas de guardar. Siempre los padres contestaban lo mismo: “no viene la cigüeña”. Así que Rómulo se pasaba las tardes mirando por la ventana la evolución de las aves zancudas que anidaban en el cercano campanario. Escudriñaba el niño, tras el visillo, el vuelo de las aves y sus aterrizajes en el prado cercano, donde husmeaban en busca de pequeños reptiles. Forzaba la vista por intentar detectar algún mínimo envoltorio prendido en sus picos con aspecto de contener el compañero de juegos que esperaba. Pero nada, pasaban los días, llegaban los fríos y las aves se iban a sitios lejanos; llegaba febrero y ahí estaban de nuevo, con sus palos para rehacer el nido primero y sus sabandijas para las crías después, pero ni un mero atisbo de envoltorio natalicio. 

Fue creciendo Rómulo, despierto y espigado, empezó el bachiller y no por ello decreció su empeño en observar al ave ciconiiforme, carnívora, monógama e invernante en la zona subsahariana. Su interés meramente utilitario fue dejando paso a un afán científico que desembocó en la facultad de Biología.
Pasaron los años y Rómulo acabó siendo una eminencia mundial en el campo de las zancudas migratorias. Alejo y Constancia no cabían en sí de gozo, al presentar a las amistades a su único vástago convertido en egregio cátedro. Él sonreía mohíno y pensaba en Bonfiglio, un compañero experto en avutardas que había conocido en un congreso.

2 comentarios:

Yolanda dijo...

Fantástico, una construcción singular la de este micro, Natura no podrá salirse con la suya y Rómulo ha de seguir soñando con esa concepción que no esta en su mano solucionar.

Me gusta lo que he encontrado, con tu permiso me quedo por aquí, y oso invitarte a mí humilde casa.

Un saludo paisano.

http://microsyotrashistorias.blogspot.com.es/2013/03/ganador-semanal-cadena-ser-rec-peliculas.html

Antonio Toribios dijo...

Gracias, Yolanda. Por supuesto puedes quedarte cuanto quieras. A ver si le doy un empujón a este blog con el que llevo años. Me voy a ver lo tuyo.