lunes, 23 de febrero de 2009

RESTITUTO

Resti perdió el humor. “Ya no tengo humor, Restín”, le decía a su hijo cuando le visitaba los viernes, a la salida de la floristería. Resti había sido siempre el alma de la fiesta. En el pueblo se encargaba de organizar todas las celebraciones. Contrataba músicos, diseñaba carteles e incluso inventaba chascarrillos, concursos y cantares. Trabajó de guaje en la mina y luego de viajante, se casó y tuvo hijos y siguió tan alegre, a pesar de que tuvo, como todos, sinsabores.
Pero todo llega, todo se acaba algún día. “Ya no tengo humor”, decía, y se arrebujaba en la bata como si tuviera frío, a pesar de que el termostato estaba a veintitrés. “No llego a Navidad, no llego, Restín”. Y es que el 24 cumplía los setenta y su padre, Restituto, había muerto a esa edad. Para él, ese guarismo se había convertido en un hito fatídico e irrevocable. Restín le miraba y no sabía que decir. Acababa de cumplir cuarenta y uno.

7 comentarios:

cacho de pan dijo...

se hace imprescindible que alguien Restituya la confianza en sí mismo a Restituto...
Cuarenta y uno!
quién los tuviera
un abrazo, Antonio

almanaque dijo...

También los números tienen su simbología, no sólo los nombres. Qué cosa, el paso del tiempo. Debería poner alguna ley que lo regulara.

Noemí Pastor dijo...

En mi barrio había un Restituto. Le llamábamos Titín. El pobre había padecido una enfermedad infantil y desde niño andaba con dos muletas. De chaval, se hizo hooligan. Una vez salió en la portada de un diario: quiso saltar al campo de fútbol para zurrarle al árbitro; primero tiró las dos muletas por encima de la valla y luego saltó él. Basado en hechos reales.

Rosa Cáceres dijo...

Tempus fugit, tema eterno, obsesión de grandes literatos y de todo humano de tropa.
Cotidie morimur, todos los días morimos un poco.
Pobre Restituto. Pobres todos nosotros.

almanaque dijo...

Si ya digo yo siempre, Noe, que la realidad supera la ficción. ¿Me prestas el personaje para otra historia? Claro que, igual habría que pedírselo a Titín. (lo de echar las muletas por delante es un detalle que ni Berlanga; bueno ni Almdóvar)

almanaque dijo...

Amiga Rosa, lo que son las casualidades. "Tempus fugit"; me vino a la mente el latinajo hace un rato y al final opté por usar la lengua vernácula por si acaso (uno es del BUP).

Noemí Pastor dijo...

El personaje me ha pertenecido hasta ahora. Te lo traspaso, si haces algo bueno con él. Quizás por un mínimo de precaución, pues te aseguro que existió y nunca se sabe, dederías cambiarle el nombre: Sisebuto -> Sisín.