viernes, 2 de enero de 2009

CIRANO

Cirano era fogoso y pendenciero, burlador, arrojado y dotado con el don de la elocuencia. Mas no era narigón este Cirano, en algo habría de diferenciarse de su homónimo. Era por el contrario más bien chato y de facciones y hechuras agradables. Vestía bien y sabía comportarse con finura cuando la ocasión lo requería. Con esta planta no es extraño que Cirano fuese un picaflor. Desde su adolescencia se dedicó con eficiencia de profesional al difícil arte de agradar a las mujeres. Libre de preocupaciones pecuniarias, pues pronto se introdujo con soltura en los negocios de importación de la familia, sus desvelos iban enfocados casi íntegros a la consecución de sus deseos en el ámbito amatorio. A los treinta años la lista de sus conquistas podría muy bien ocupar impresa un tomo del tamaño de un best sellers mediano. A nada hacía ascos el donjuán en su afán de completar su colección. Lo mismo jóvenes que maduras, rubias o castañas, blancas o mestizas, caían o se echaban motu proprio en las redes primorosamente tendidas a través de los cinco continentes, pues nuestro hombre viajaba mucho por razón de negocios.
Cirano era feliz, o creía serlo, pues ningún contratiempo ni amargura había tenido para constatar la diferencia. Su airada vida era para él tan apacible como un largo día de pesca. Pero había de llegar tarde o temprano quien pusiera al pescado un poco de pimienta. Conoció a Ada, una morena cálida de mirada confortable, en la sección de delicatessen, mientras buscaba ostras para una cena romántica. Ya no hubo cena ni romanticismo. Ada ocupó desde entonces su corazón y su cerebro. Tuvo en ello que ver que se mantuviera inaccesible. Nunca logró lo que con otras era un juego de niños. Siempre ponía a sus ruegos condiciones que era incapaz de cumplir del todo. Cuando hubo logrado que el burlón cambiara de aficiones, de amigos y de ambiente, Ada le confesó una noche que no soportaba su nariz. Sólo podría amar a un hombre con la nariz enorme. Ante este reto reaccionó Cirano mintiendo sin descanso. Pero lo hacía tan mal que perdió amistades y negocios. Cuando acabó durmiendo entre cartones su única obsesión era no haber recurrido a la cirugía cuando aún tenía medios económicos.

9 comentarios:

Rosa Cáceres dijo...

¡Qué enjundioso relato! Me admira tu dominio de la frase corta,yo, que por desgracia para mí tiendo a usar el período ciceroniano, que enreda la sintaxis como él solo.
Tu estilo es parangonable al de Unamuno. Frase bien medida, precisión léxica y profundidad analítica.
Sin marear al lector, dices muchas más cosas de las que asimple vista puede parecer.
Esa contención castellana...¡Ah, quién la tuviera! Y qué le voy a hacer, si yo nací en el Mediterráneo, como sice la canción.
Seguiré tu almanaque de honomásticas peregrinas y originales.
Me encanta.

almanaque dijo...

Unamuno, con sus dudas, su genio, su llama y su valentía. No es mal modelo, no...
Decir más de lo que parece...Puro mérito del lector atento.

cacho de pan dijo...

por narices!
esta ada era una bruja...

feliz año, estimado

Miguel Paz dijo...

Voto a bríos: magnífico texto.

Noemí Pastor dijo...

Si no es narigón, no puedo imaginármelo.

Sara dijo...

Me gusta tu relato.

ツ●♥♪ LUNATICA ツ●♥♪ dijo...

Almanaque, Es un acto muy hermoso, por lo demás. Hace mucho tiempo que quería expresarte mi respeto, mi admiración y mis grandes cariños, para Tí y tu familia. Dios te bendiga por sentir por tu relatar nombres. He leído CIRANO y me reí tanto ... vaya el amor nos vuelve tontos jajaja.

Me he emocionado al leerlo pq en él expresas lo que se siente, en forma de palabras. Una felicitación digna de un Almanaque... Gracias por tu inmenso amor que llena nuestra alma y nuestro corazon

PP.DD

Déjame decirte que mi amigo cambió mi link. Así lo tengo espero asi que sigan visitandome y que sin la ayuda de Dios nada podría hacer y que no te sea inconveniente, esta semana lo presento. Como siempre mi amigo en CRISTO. GRACIAS y DIOS BENDIGA NUESTRA AMISTAD.... FELIZ DIA DE LA AMISTAD Y EL AMOR VENIDERA... PAZ Y AMISTAD.... BAY

almanaque dijo...

Gracias Sara por tu opinión. Gracias Lúnática por tu constancia y buenos deseos.

Anónimo dijo...

Hola, yo me llamo Cirano y soy de argentina! muy buenas palabras las que escribiste.