sábado, 29 de septiembre de 2007

ANICETO

Aniceto nació con el don de la tecnología inscrito en sus genes. De niño construía vehículos fantásticos con materiales de deshecho, que eran el asombro de las gentes y la admiración de los demás chiquillos. Con una bici vieja y las piezas que le iba dando el dueño de un taller, ideo un artilugio lleno de luces y sonidos que parecía una nave sideral. Ya mozo, abrió un taller de electrónica donde montaba y desmontaba los aparatos de la vencindad hasta conseguir innovaciones digna de un Leonardo. Aún son recordadas su radio-tostadora, su televisión con odorama -útil sobre todo durante el visionado de programas de cocina-, y un artilugio que detectaba a distancia el mal humor de las personas, cuyo prototipo fue confiscado por las autoridades locales como medida preventiva.

Caído en desgracia ante unos caciques que temían cuanto ignoraban, emigró a la ciudad y se integró en la grisedad reinante, desconociéndose actualmente su paradero. Sus inencontrables mecanismos son codiciados por coleccionistas e historiadores de la ciencia. Algunos investigadores intuyen su presencia tras los últimos logros en el campo de la cibernética.

1 comentario:

Xinqueton dijo...

Por lo que creí entender yo podría dar datos de su paradero dentro de la grisedad reinante

No obstante me gustaria saber si esto le podria acarrear algún que otro perjuicio con los caciquillos del lugar