viernes, 31 de agosto de 2007

TEA

El año que estuvo de aupair en Bracknell fue para Tea un periodo pleno de vivencias gratificantes. El único problema –si así puede llamarse- lo tuvo con su nombre. No había reunión de amigos ni merienda fuera de casa en que no la respondiesen con un sorprendido “Your name is Tea?” a la hora de las presentaciones. La cosa tenía más gracia cuando la concurrencia estaba ante una mesa, con las humeantes tazas ante sí. Luego, la expectación iba creciendo cuando Tea, siempre desenvuelta, les contaba que tenía un tío llamado Primo -“uncle Cousin?”-, y un cuñado que respondía al nombre de Bautista y, lejos de ser sirviente, dirigía un taller de confección para señoras. El colmo fue un día en que, hablando con unos hispanistas aficionados, salió a colación la expresión “Santiago y cierra España”: “closes Spain?”. Y es que se imaginaban un Jack portaestandartes y guerrero, e incluso conocían su metamorfosis en andarín portador de conchas, pero lo de la llave no les cuadraba y tampoco se imaginaban dónde estaba la cerradura de esa España de Benidorm y copas donde nunca se cerraba nada.

A Tea le divertía aquella especie de “Tesis de Nancy” al revés, pero cuando su vida dio de verdad un vuelco aparatoso fue cuando conoció a un chico moreno que trabajaba en la cocina de un hotel. Se llamaba Cristóbal y le descubrió nuevos continentes por consignar aún en el atlas del deseo.

2 comentarios:

Joaquina dijo...

fantástico
continua que te seguimos

cacho de pan dijo...

desde el silencio y de rodillas, te leo.