viernes, 15 de junio de 2007

GERÁSIMO

Hasta la edad de entrar en quintas, su vida transcurrió en su aldea, sin sucesos que interesen en exceso al cronista. Asistió a la escuela de don Simplicio, mostrando trazas de natural ingenio que le permitieron llegar al dominio de las reglas del interés simple e incluso del compuesto. Esto marcaría su vida, como veremos.

Su encuentro con Marciano, en una horchatería de las ramblas, durante su servicio militar, fue determinante. Juntos se embarcaron en paquebotes sin fronteras que les harían arribar a las costas más infames del porvenir (resuelto).

Visto lo visto, a don Simplicio, ya provecto, no le quedó otra que darse a la bebida.

No hay comentarios: